Un cliente no me paga una factura: ¿qué hago?
Ve por pasos: recordatorio amable, reclamación por escrito con fecha límite, burofax y, si no paga, el procedimiento monitorio, que es rápido y puedes iniciar sin abogado. Mientras tanto, no dejes de declarar la factura y valora recuperar el IVA.
Un impago es de los problemas más habituales de los pequeños negocios. Un orden razonable para actuar:
1. Recordatorio amable (en cuanto vence): una llamada o un mensaje con la factura adjunta. Muchas veces es un despiste.
2. Reclamación por escrito (a los 15–30 días): correo o carta con el importe, la factura, la fecha de vencimiento y un plazo para pagar (por ejemplo, 10 días). Menciona que reclamarás los intereses de demora si el cliente es una empresa.
3. Burofax con acuse de recibo y certificación de contenido: deja prueba fehaciente de que reclamaste y es útil para lo que viene después.
4. Procedimiento monitorio: una vía judicial rápida para deudas documentadas (factura, presupuesto aceptado, albaranes). Si el deudor no paga ni se opone, el juzgado permite embargar.
Mientras tanto:
- La factura sigue declarada: el IVA lo adelantaste tú. Si pasan los plazos, puedes recuperar el IVA con una rectificativa.
- En el IRPF o en Sociedades, pasados 6 meses desde el vencimiento puedes deducir la deuda como saldo de dudoso cobro, con condiciones.
Ejemplo: terminaste una instalación de 3.000 € + IVA y el cliente no paga a los 30 días. Le mandas un correo con plazo de 10 días; no contesta. Envías un burofax y, si sigue sin pagar, presentas un monitorio con el presupuesto firmado y la factura.
Para evitarlo: pide anticipos, factura por fases y no empieces trabajos grandes sin presupuesto aceptado por escrito.
Estas respuestas son información general para orientarte, no asesoramiento para tu caso concreto. Las normas y las cifras cambian con frecuencia: antes de tomar una decisión, compruébalo con tu asesoría o gestoría.